domingo, 1 de diciembre de 2024

Milagros y el triunfo de la mentira.

  


Hoy día hay muchas personas no creyentes en cada pueblo, pero cuando alguien dice que el Cristo de su pueblo no le llega al Cristo del suyo “ni  a los mocasines”, un fervor localista les enciende el “alma” arremetiendo contra su interlocutor la misma defensa acérrima que los creyentes habían usado en las discusiones que mantuvieron con él, sobre su ahora Cristo. La escena recuerda a aquellos momentos en los que uno tiene un percance y comienza a reírse y hacer bromas de sí mismo para  aparentar que está bien y autoconsolarse, y justo en ese momento, al amigo que aguanta el chaparrón se le ocurre dejar de ser confidente para ser interlocutor y para ello lanza una broma, esperando la sonrisa y complicidad del afectado. Pero la sonrisa  no llega y en su lugar oye esa pétrea frase que dice:
¡de mis desgracias sólo me río yo! Pues esto es algo parecido.

 

  Hace unos años que empecé a colaborar de forma esporádica y muy puntual en Radio Meseta, la emisora de radio de Puebla de Almoradiel, la colaboración era hacer pequeñas cuñas de historia local en vendimias, y de ahí, poco a poco hemos ido avanzando haciendo algunas charlas, actividades en la biblioteca, rutas, etc. En este trayecto dos de los primeros documentos que encontré versaban sobre la medicina a finales del XVIII y principios del XIX, en ambos libros se documenta como botánicos y médicos son pioneros en conseguir medicinas a través de las cualidades de las plantas del lugar, incluso los médicos fueron pioneros en en usar la vacuna por inoculación, tal como se hizo en el famoso viaje de Balmis. Los resultados fueron muy buenos, pues si seguimos los estudios de Ruizperez, M. sobre las epidemias en Toledo en 1803-1805, en Puebla, la tasa de mortalidad fue muy inferior a la de otros pueblos limítrofes como Quero o Miguel Esteban.

 

 Lo normal en aquellos años era que una parte de la Iglesia, esa que forma parte de nuestra España Negra que dirá Azaña, estuviese en contra de las vacunas y recomendase formulas alternativas tan llamativas y  como la del obispo de Sigüenza, quien pedía a sus sacerdotes  usaran polvo seco de heces humanas en un ungueto con miel más de 3 días seguidos para acabar con la tiña de los enfermos.  Estos enfrentamientos entre medicina e iglesia se intensificaron a lo largo del siglo XIX, se trasladó al espectro político llegando a denominarse en la prensa como el problema clerical.

 

Los escritores comenzaron a realizar los escritos anticlericales más duros hasta la época conocidos, entre ellos Diccionario Crítico-Burlesco, Electra o los artículos de prensa como  Cartas de un pobrecito holgazán. En este contexto de crítica eclesiástica, sobre todo del papel que tenía la Iglesia en educación y sanidad, no es extraño, que tras una campaña de vacunación, la Iglesia reaccionase y evitase perder su hegemonía social con procesiones, rogativas públicas e incitara a los vecinos a besar huesos bendecidos, como sucedió en El Toboso en 1904. Puebla de Almoradiel no fue ajena a esta corriente, así en 1797 el Prior de Uclés autorizó a vender estampas en Puebla de Almoradiel que decía así:

 

“Concedía 280 días de indulgencia por venerar los ilustrísimos Sñrs Arzobispos y Obispado los que devotamente rezaren un Credo ante su Imágen ( reza)ndo un Padre Nuesto y 40 haciendo los actos de Fé, Esperanza y Caridad rogando a Dios por las necesidades de la Iglesia”.

 

 Pero esta historia ya está muy pasada, ni era el objetivo de esta disertación, lo importante son los famosos milagros de la Guerra Civil, milagros que son creados e interiorizados por los vecinos y exportados a los pueblos limítrofes con el fin de potenciar, por un lado la economía de la iglesia local de Puebla, que debía pagar las obras para reconstruir lo destruido en la Guerra, por otro volver a unificar España en un sólo credo, como hicieron los Austrias, y el más importante para la pervivencia del régimen, controlar a los disidentes y familias de presos, exponiendo a personas como ejemplos de premiados por buena conducta, de tal manera que si a Félix la Iglesia le salvó de la cárcel y tú sigues su ejemplo...

 

https://www.cmmedia.es/radio/la-rotonda/leyenda-cristo-salud-puebla-almoradiel-guerra-civil.html

 

Hoy día sabemos la verdad de lo que sucedió, hay documentos publicados y digitalizados desde 2006 que demuestran que esto es falso, que lo sucedido fue totalmente distinto, fue el gobierno republicano quien custodió en casa de Ortíz Villajos la imagen por su alto valor artístico, e incluso llegó a poner anuncios y notas advirtiendo de las consecuencias para quien osase a tocar la imagen, pero este episodio lo dejamos para otra ocasión.

 

 Es evidente que hoy día nadie va a dejar de considerar como Fiesta de Interés Regional las fiestas en honor del Cristo, por muy falsos que sean sus milagros, pero no es el único pueblo, la Jota Pujada tampoco anda lejos, pues los documentos a los que se hace referencia no se  citan en ningún lado ni mucho menos todo el mundo, sobre todos los más humildes a los que no se le deja bailarla históricamente, están muy de acuerdo con un relato oficial más que histórico. Lo interesante es entender como la mente acaba sugestionada y se crea un pensamiento colectivo que convierte una invención en una verdad. Incluso somos capaces de creernos esos recuerdos falseados por nosotros mismos como una auténtica verdad si queremos vivir sin ser señalados. Fernando Valladares, autor de Recivilización  y dice así:

 “ Un acomodo que se ve influido muchas veces por nuestro instínto gregario, ya que como dice Miquel Porta Perales, <<para no sentirse aislado, un individuo puede renunciar a su propio juicio>>” 

 Esta manera de distorsionar las cosas con el objetivo de crear una imagen, positiva o negativa, está patente en el día a día. Una mentira difundida por wasap tiene más valor que la presunción de inocencia, es más fácil mentir y pedir explicaciones a quien es acusado sin pruebas, que quién acusa demuestre lo que dice. Un ejemplo lo he vivido en mi comunidad de vecinos, un bulo o una mentira se convierte en verdad, se lanza mentira tras mentira, en media hora el espíritu gregario de los waserianos les obliga a querer participar e incluso ser más agresivo que el mensaje original, cuando la verdad sale, nadie pide perdón, la verdad no tenía valor, lo importante era crear una imagen distorsionada sobre los demás (eso es lo que ha quedado grabado en el cerebro, no que el equivocado eras tú) así, se consigue que los sentimientos prevalezcan sobre la razón, y en ese instante la filiación hacia la automentira es eterna, ya forma parte de tí. Las consecuencias de no parar a tiempo las mentiras es clara, al final siempre nos acordemos de quien tiene el poder a través de mentiras, en vez de quien inventa medicinas, protege de verdad las imágenes, etc. En nuestra cabeza siempre nos  acordaremos de las falsas reliquias en vez de quien curó y puso en jaque su vida por los más enfermos, de quien intuye por su propia experiencia y mala gestión o gestión interesada que limpiar el garaje valdrá 2000 euros, que de quien se preocupó por conseguirlo por 380 euros, despido esta disertación con otra reflexión que sirven para cualquier aspecto de la vida, también pertence al libro que más me ha gustado este año,  Recivilización  y dice así:

 

 “ uno de los obstáculos para la comunicación científica(...) está en algo que popularmente se concoce como el principio de la asimetría de la estupidez. Este principio, bien expuesto  por el presentador italiano Brandolini, es un adagio de internet que subraya la dificultad práctica de desacreditar la información falsa, burlona o engañosa. Textualnente reza. << la cantidad de energía necesaria para refutar una estupidez(....) es mucho mayor que la necesaria para producirla>>”.

 

 

 

    Vicente Torres Encinas.

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